sábado, 25 de junio de 2016

Deja vu





(Volví a vivir lo mismo que  este día)


Jueves seis menos cuarto de la tarde...

Luego de más de un año de no hacer ese camino rutinario de vuelta de la oficina a mi casa, lo vuelvo a hacer.
¡Maldito entrenamiento corporativo!
Y de repente pasaron mis últimos cinco años en unas cuantas cuadras...

Cinco años...cinco años de trabajar en la misma compañía aunque no en el mismo lugar hace más de un año.
Cinco años o más juntos, de la manera que haya sido.  Cinco años en que me acompañaste, me hiciste de psicólogo trucho, me cuidaste, me tomaste de la mano y me abrazaste cada vez que  lloré, o lloraste o lloramos juntos.
Pasamos muchas cosas fuertes, tuyas, mías, de nuestros seres queridos, de ambos.
Y el tiempo siguió pasando sin que me diera cuenta.
Momentos en que nos divertimos mucho, nos afianzamos como pareja.
Y momentos que nunca quisimos pasar. Con miedo, angustia, desesperación y ansiedad.

A veces trato de imaginarme sin vos...y realmente se me hace muy difícil.
¿Que que me pasó en esa vuelta a casa en el auto? Me extraño, me extraño alegre, optimista, con un trabajo nuevo por delante y un hombre en ese momento inalcanzable que me encantaba y era todo un misterio.

Extraño las risas. Extraño el deseo. Extraño la normalidad.

Estoy triste y apagada. Espero que sea un tiempo. Hoy no se cuanto es ese tiempo.

Se que estoy al principio de un nuevo camino, que decidí emprender con vos.

Estoy convencida que no tenemos una relación normal. Y sabes algo? Celebro que así sea!

Celebro que no seamos como el común de las parejas. Celebro que hayamos elegido otro camino, más difícil, pero como me dice mi vieja " a vos lo fácil nunca te gustó!".

Estoy fluyendo Salernizada por la vida, viendo a donde mierda voy a llegar, sin saberlo.   "A la deriva".

Solo estoy convencida de una cosa...ese camino es de a dos, y la persona con quien lo quiero transitar es con vos.

Gracias...por ser el sonido en mis días de silencio. Por ser el que me lleva el desayuno a la cama cuando no tengo ganas de levantarme de ella.  Por ser el que no habla cuando vuelvo de la anestesia y todo me molesta y por ser el que no pregunta que me pasa cuando no paro de llorar. Gracias por estar, escuchar, contener, abrazar.

Gracias por entender todo lo que no puedo explicarte.

Gracias por seguir mirandome con ojos de amor cuando me siento un ser despreciable.

Te amo infinitamente Jardinero...hasta el infinito y más allá.

Y escribo en este espacio, por todo lo que NOS significa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario