Cuatro de la tarde de un viernes.
De esos días que no sentís culpas. Culpa por haber trabajo
desde casa y no haberme levantado de la cama (sí! Trabajé en la cama con mi
bandeja patética). No me bañé, me quedé en pijama, pelo sucio con una colita
(no puedo creer que me haya crecido tanto el pelo…). Tampoco sentí culpas por
haber almorzado porquerías. Si, comí esos bocaditos fritos que se les hacen a
las criaturas, patitas de pollo y unos de papa y queso. Tampoco sentí culpa a
las cuatro cuando le entré al pote de dulce de leche a cucharadas hasta que
me empalagó y me dio asco.
Todo detonó porque me vino una idea a la cabeza…”que voy a
hacer para mi fiesta de 50?”.
Bueno faltan como tres años, pero ya lo sabemos todos los
que me rodean, que si no planeo no existo. Aunque los planes me los meta en el
centro del orto después, como lo que va de todo este puto año. Solo planeo por
hobby, porque aprendí que los planitos me los tuve que meter ahí donde nunca
llega el sol.
¿Cincuenta años es poco o es mucho? No lo sé, aún no llegué
a cumplir 47 pero por las dudas me pongo a pensar.
Son los suficientes como para que (listo a continuación todo
lo que se me vino a la mente)
- · Darme cuenta que no hice en mi vida todo lo que quise, pero hice todo lo que pude, y todo lo que pude hacer me encantó, y no me arrepiento de nada (bueno, de haberle dado entidad a mucha gente de mierda si me arrepiento, energía y tiempo dilapidado!)
- · Darme cuenta que la familia nos toca, y que dentro de lo que me tocó, la mayor parte es buena. La mínima parte que me rompe las pelotas la estoy tratando de neutralizar con ignorancia, con mucha memoria y por sobre todas las cosas SIN NINGUNA CULPA.
- · Sembré un manzano, escribí dos blogs y casi tengo un hijo/a
- · Estudié lo que me apasionaba. Trabajé de lo que estudié durante diez años.
- · Ahora no trabajo en lo que me gusta, pero trato de mirar el lado positivo, tengo un buen sueldo, laburo de taquito y me pagan OSDE. Lo demás se negocia, o no, pero ya no me importa mandar a la mierda a quien me lo está pidiendo a gritos.
- · Cuando se me ocurrió dedicarme a hacer cosas después de recibida, las hice con la pasión y calidad con lo que hago todo en mi vida. Canté medianamente bien, actué un tanto mejor y soy muy buena fotógrafa.
- · Tengo muchos amigos que me adoran. También tengo enemigos que me detestan con la misma intensidad con la que me adoran mis amigos, pero son pocos. Tengo buenos amigos y buenos enemigos. Quiere decir que las cosas las hice bien.
- · Soy consecuente con lo que pienso. Es decir, pienso, digo y hago lo mismo. No pienso una cosa, hago otra y tengo un tercer discurso alternativo. De verdad, soy un espécimen en extinción!!!!
- · He amado, he vivido al límite, me he emborrachado muchas veces, he fumado tabaco y no tabaco, he viajado mucho, mucho más que cualquier persona común, me animé a amar a distancia varias veces. He odiado en la misma intensidad que amé. Me he vengado de mis enemigos, y de los amigos de mis enemigos. He tenido terror y he sido muy temida.
- · He sentido el dolor en el cuerpo desde los 21 años. Muy fuerte. Dolor crónico, intenso, que se mete en tu vida y llega a formar parte de ella hasta que te olvidas que lo tenés. Pero me ha dolido el alma en igual medida. Con esos dolores que no hay opiáceos o morfina que los quiten. Y de la misma manera, el dolor cede, la cicatriz queda y volves a andar.
- · He sentido las limitaciones físicas desde muy chica, hasta el punto de re inventarme totalmente-
- · Me animé a amar sin medida, sin condiciones y a dejarlo ser. Me animé a sentirme amada de la misma manera. Me animé a confiar muchas veces más en el ser amado que en mi misma, en situaciones de crisis. A dejar el “control freak”.
- · He sentido miedo a la muerte, siempre arriba del auto, un accidente a los 21 años, un robo con secuestro express y que me dejen en una villa a los 31 años. He sentido miedo a la muerte en cada antesala de cada una de las decenas de cirugías que tengo encima.
- · Y a pesar del miedo a la muerte arriba del auto, a los 41 años volví a manejar. Me independicé de bondis, taxis, y remises. Y le hice “fuck you” a uno de mis grandes miedos.
- · Me han echado de un trabajo cuando no había trabajo de nada en este país, y he vuelto a empezar…agachando la cabeza y volviéndome a acomodar. Hasta valorar no solo lo que hago, sino todo lo que sé.
- · He tenido varias mascotas, pero he amado sin límites a mi Juana…que me enseñó a que yo si sirvo para cuidar a alguien cuando muchos pensaban que no podía dejar de mirarme el ombligo.
- · He tenido dos ataques de pánico y los he podido superar. Porque la vida es saber identificar el problema y cagarlo a sopapos y no tirarse en la cama a llorar.
- · Me vengo analizando en diferentes terapias hace veinte años, algunos de ellos con interrupciones y voy por mi cuarta terapeuta.¿ Que si estoy mejor? Supongo que sí, siempre hay cosas por conocer de uno mismo, siempre hay cosas por superar, siempre hay tiempo para escucharse.
….y la verdad podría seguir Ad Infinitum pero
seguramente me sentaré otro día, con 47 cumplidos o más….a terminar la lista de
cosas que leeré en mi fiesta de 50 años….
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